El video revelado por Citytv abrió el debate sobre la falta de control a ese gremio.
Luis A. Mesa, de 36 años, y Fáber Montenegro, de 28, dos comerciantes de Ibagué, fueron agredidos a puños, patadas y palos por unos seis conductores, en confusos hechos que no han sido esclarecidos.
Hoy, los taxistas que escandalizaron a la ciudad, y dos de los cuales se entregaron el jueves a las autoridades, están en libertad. ¿Red privada sin control?
Pero más allá del caso y sin entrar a generalizar y estigmatizar al gremio,lo cierto es que las autoridades de Bogotá están en alerta por los excesos de algunos conductores, principalmente en las noches.
Para combatir la inseguridad y autoprotegerse -el año pasado fueron asesinados 14 conductores y a diario son atracados por lo menos 11-, los taxistas cuentan con radiofrecuencias, a través de las cuales convocan a sus colegas (por lo menos 60.000 taxis), en caso de peligro o riesgo. Es decir, hay un esquema privado de seguridad, que opera bajo códigos específicos y casi sin control alguno: QR7 significa, por ejemplo, que están atracando a un conductor (Conozca más noticias relacionadas con la violencia en Bogotá). La 'cara positiva' es que esta red ha contribuido a que la Policía frustre delitos, señala el comandante de la Policía, general Franciso Patiño. Sin embargo, el alto oficial y la secretaria de Gobierno, Olga Lucía Velásquez, denuncian que algunos taxistas incumplen un pacto para que, en caso de problemas, llamen a la Policía. Por eso, recurren a la 'justicia por mano propia', como sucedió el jueves, a la 1 de la madrugada, en la Primero de Mayo con 47. ¿Y la Policía? Llegó a los 15 minutos.
El sábado, Uldarico Peña, líder del sector, tildó a los conductores de "desadaptados que han acabado con el prestigio de los conductores". ¿Pero qué responsabilidad les cabe a los empresarios? A su juicio, los responsables son los dueños de los vehículos, quienes contratan a los conductores.
El experto Hugo Acero advirtió que "hay desconfianza hacia las autoridades. Los taxistas entienden muy mal la seguridad y la justicia y eso genera una 'solidaridad violenta' entre el gremio".
Lo mismo piensa Jairo Libreros, del Externado, quien subraya que hay un "fenómeno de intolerancia generalizada en Bogotá" y pocos esfuerzos de la Alcaldía para resolver este grave problema.
Los agresores están en libertad
Relatos de 'horror' de la gente
Javier ReyIba por la avenida Boyacá con un amigo, cuando nos dimos cuenta de que el conductor no había puesto a funcionar el taxímetro y había tomado una ruta inusual. Se le hizo el reclamo y la respuesta fue un insulto. Luego fui golpeado por varios taxistas que llegaron al lugar.
Diana BernalUna vez, en la 85 con 15, no nos dejamos cobrar arbitrariamente mi novio y yo: el taxista nos bajó del taxi. Cuando vio que cogíamos otro, dio reversa queriendo atropellarnos. Como le pegué al capó del carro, sacó un machete y llamó a sus colegas. La gente que estaba por ahí gritó: "¡Asesinos, asesinos!".
Adolfo CalderónHace un año tuve un problema con un taxista que luego se convirtió en un altercado con varios taxis. El taxista me dijo que me iba a romper el carro. En dos minutos estaba rodeado de taxis. Me dijo que tenía que pagarle un rayón. Sus compañeros me amenazaron con palos. Después llegó la Policía.
Molly DíazHace unos años presencié una persecución a un ladrón, la cual terminó en una paliza propinada al sujeto que había atracado a un taxista. Cuando la Policía llegó al lugar, el ladrón ya había sido atacado por los propios taxistas, que se tomaron la justicia por su propias manos.